Unos tímidos rayos de sol se asomaban
por la ventana. Eran las 7 de la tarde y el cielo adoptó un tono anaranjado que
recordaba a otoño. Sus rizos pelirrojos bailaban al ritmo del poco aire que
entraba por la ventana. Sus mejillas pecosas se sonrojaron. Para Ariadna el
otoño es la época del año que más le gusta.
Dejó el libro que estaba leyendo sobre la cama
y se asomó al pequeño balcón de su habitación. Inspiró fuertemente y pudo oler
cómo los árboles se quedaban desnudos poco a poco. Las hojas marrones caían
lentamente y, efectivamente, dentro de poco los árboles tiritarían de frío. Ariadna
sonrió. El otoño era su estación favorita principalmente porque hacía un año
habían pasado cosas maravillosas. Pero bueno, esa era otra historia.
Volvió a entrar en su habitación. Estaba
empezando a refrescar fuera. La calidez de las sábanas la envolvió como solía
hacer Eric con ella. Abrió su libro por donde antes lo había dejado. ‘’Él inclinó la cabeza. Ivy habría
reconocido el beso de Will con los ojos vendados, dulce, afectuoso, un beso que
daba y que exigía. Conocía la curva de su labio superior, el lugar entre el
cuello y el hombro donde solía descansar la cabeza, el hueco entre sus
nudillos, que le gustaba reseguir con el dedo, y la forma en que su mano
encajaba en la de él. Conocía y amaba esas cosas, en la misma medida que amaba
el beso de Will.’’
''Oh, ¿Por qué todo me recuerda a
él?'' pensó Ariadna. Sabía que contra más pensara en él más tardaría en
llegar enero, el mes en que Eric volvía. Ariadna sonrió al ver la foto de ellos
dos encima de su mesita de noche. Sus ojos medio verdes, medio marrones se
iluminaron y centellaron al mismo tiempo. Lo echaba mucho de menos pero lo
quería demasiado como para lamentarse de su ausencia. ''Espérame porque
yo te estaré esperando'' se repetía una y otra vez las palabras de Eric
para reconfortarse.
Ariadna siguió su lectura entre recuerdo y
recuerdo. Ariadna es una pelirroja peculiar. Es capaz de estructurar cada
sonrisa y, si hay alguna que le gusta, sonríe ella también. También tiene la habilidad
de recordar un olor para siempre. Es especialista en disfrutar los pequeños, pequeñísimos
momentos y revivirlos en su mente una y otra vez. Ariadna es una chica pecosa y
pelirroja. Tiene algo, no sé el qué, que la hace preciosa y especial a la vez.
Ariadna es una persona feliz y, está demostrado: las personas que son felices
tienen algo que atraen a la gente. Algo mágico, quizá.
¡Ya somos más de 200 seguidores! Gracias por ser fieles al blog y por todo el cariño que he recibido durante este largo año en blogger. Sin vosotros esto no tendría sentido.
''Please don't tell me that I'm dreaming.''
*Laura.

