Hoy me has sonreído y no he sentido el
suelo bajo mis pies. Me has sonreído y he sentido tanta felicidad que creo que
hasta he sonreído yo también. Hoy es martes, 13. No sé porque la gente dice que
ese día da mala suerte. Para mí es todo lo contrario. Estaba leyendo una
redacción, esa en la que tú has puesto que el príncipe siempre besaba a la
princesa y que acaban felices y comían perdices. Pues bien, yo en vez de poner
que acaban felices y todo ese rollo patatero he puesto que no, que todo acaba
fatal de los fatales, que la princesa acababa sola y el príncipe buscandose a
otra princesa porque, en la vida real, suele pasar eso; casi nadie acaba
conforme con lo que tiene y pasa a lo siguiente. Y tú, como con cada tontería
que se dice en clase has sonreído como un tonto. Pero yo no lo decía en broma:
era una indirecta para que vieras que Marta, la de las trencitas, no te
conviene. Es demasiado infantil, nisiquiera va a la misma clase que tú y,
encima, siempre va robando los bocadillos de los demás. ¡No es justo! Yo te
quiero más que ella. Además el otro día le dio un abrazo muy pero que muy largo
a Víctor, el que tiene cabeza de bolo. ¡No es nada justo! En fin. Hoy a mí me
has sonreído y a ella no. Sé que mi historia algún día se cumplirá, que pasarás
de estar con niñitas a estar conmigo, la que te escribe cada día sin falta
aunque no lo sepas, la que te mira en clase incluso cuando miras hacia otra
parte aunque tú no lo sepas. Y también sé que parte de tu historia se cumplirá
conmigo porque creo que así lo ha decidido el destino, no hay más. Hoy me has
sonreído y he empezado a pensar en un ‘’nosotros’’ en vez de un ‘’tú y yo’’.
Creo que me estoy enamorando de verdad.
Natalia,
la que escribe cartas sin parar, la que a veces por las noches llora por él, la
que es más madura para la edad que tiene, está empezando a experimentar los
pros y los contras del primer amor. Natalia, aunque no lo sepa, le quedan 82
cartas para escribir la definitiva, la que irá con remitente y destinatario, la
que le enviará a él.
Natalia
no lo sabe pero Marc, el chico al que le escribe todas las cartas, hoy, martes
13, se ha quedado hipnotizado con su sonrisa, la más bonita que ha visto nunca.
*Laura.
