Recuerdos demasiados bonitos
acuden a mi mente cada vez que tus ojos se cruzan con los míos. Es un
intercambio de información que seguro que tú también sientes. Es bueno y malo a
la vez, dulce y amargo a la vez, felicidad y tristeza a la vez. Miles de
sentimientos que acuden a mí con una oleada de viento y sonrisas. Por lo que
pasó y por lo que no. Te giras, miro hacia otra parte, sigues recto, sonrío, que bien que me haya visto y vuelta a
empezar. Es una rueda que empieza y acaba ahí. Es un ademán de alguna palabra
que podría ser buena o que podría hundirlo todo. Es una mirada que transmite
nerviosismo y alegría a la vez. Son contradicciones. Bonitas contradicciones
que alegran mi mañana. Pero que más tarde harán remover mi estómago queriendo
chillar y huir lejos. Esto es un paso
más, una señal más que me quiere decir que siga adelante dice mi cabeza intentando
convencer al corazón. Pero éste no se rinde. ¿Y si…? sigue insistiendo sabiendo que la respuesta es un no
rotundo. Ahora estás más lejos, en otra vida más o menos feliz, no lo sé. Pero
puedo intuir por tu mirada inquieta que este encuentro fugaz va a estar
rondando por tu cabeza un tiempo. Y puedo intuir por mi sonrisa nerviosa que
ahora me afecta pero que en dos días tu presencia se habrá esfumado
completamente. En cambio, algo me dice que debo de mantenerme alerta. O quizá
signifique que debo pasar del asunto. No lo sé. Sí, ya lo tengo. Es un si no te veo bien pero si te veo será mejor
aún. Son contradicciones. Bonitas contradicciones que ahora ya no me
alegran tanto pero sé que esta mañana me han alegrado. Así que por lo tanto sí,
son bonitas contradicciones.
''Está bien que actues como si no me conocieras pues hace tiempo que yo dejé de conocerte. Está bien que me mires de reojo pues por dentro sabemos que te arrepientes. Está bien que haya salido de tu vida pues realmente no te necesito en la mía.''
*Laura.

