Y aquí estoy, de vuelta. La
verdad es que, realmente, nunca me he ido de aquí. Solamente me he sentido
perdida este tiempo. Faltaban palabras por decir, por escuchar, por escribir.
Faltaban abrazos que dar, miradas que sentir, corazones que tocar, canciones
que escuchar, palabras que me emocionaran, sonrisas que me enamoraran,
sentimientos ocultos que no sabía expresar. Me faltaban muchas cosas, me sentía
perdida, vacía; era un corazón bobeando para nadie. Pero me encontré. No sé
cómo, no sé cuándo pero lo hice.
Pensé que nunca jamás volvería a
ser la misma. Pensé que nunca volvería a sentarme de esta manera, ni a ponerme
las gafas para escribir, ni a sentir ansias por las teclas de este ordenador.
Pensé que nunca me volvería a llegar tanto la melodía de una canción. Pensé que
las palabras no tendrían sentido dentro de mí nunca más. Creo que pienso
demasiado. Pensé mucho, pensé mundos y nada de eso se creó. Pasó justo todo lo
contrario. Es bueno volver a ser la misma, es bueno volver a emocionarse al
escribir, al sentir.
¿Quién dice que llorar es malo? Si
te emocionas es porque sientes y hacía tiempo que no sentía algo así. ¿Acaso
estas lágrimas no se están llevando la parte vacía de mí? ¿Acaso estas lágrimas
no me están transformando en la persona que creí perdida? ¿Acaso este cansado
corazón ha dejado de latir? (creo que no…)
Tengo demasiadas cosas que contar
y demasiadas palabras olvidadas. He olvidado cómo convertir una simple sonrisa
en algo mágico, algo que la gente se estremezca al leerlo. (ah no, creo que
recuperado la memoria) He olvidado aquellos ojos color miel pero he recuperado
una sonrisa con miles de historias que contar. He olvidado cómo se echa de
menos a alguien pero he recuperado a un ‘’alguien’’. He olvidado lo destrozada
que estaba y he recuperado los trozos que faltaban de mí.
Hace unas semanas quería comenzar
algo pero no sabía por dónde empezar. Tenía miles de sonrisas guardadas pero no
sabía a quién dedicárselas. Ahora ya sé por dónde empezar: voy a seguir
coleccionando sonrisas y, en especial, la mía.
''Take me to a place where doors are open,
a lovely little place where no one's broken.''
Gracias por todas y cada una de las palabras bonitas que me habéis escrito.
Queridos soñadores: me habéis convencido totalmente, nunca querría irme de aquí.
*Laura.

