-Sandra no volverá.
El aire soplaba con fuerza y
estaba empezando a hacer más frío de lo normal. El sol se escondió y dio paso a
unas enfadadas nubes amenazando con llorar. Su limpia sonrisa se desvaneció
cuando Lucas pronunció esas palabras.
Sandra, Sandra… ¡Sandra! Su mejor
amiga. Sandra, la que se tuvo que ir a la otra punta del país para estar ‘’unos
meses’’ con sus padres. Sandra, la que conocía desde que iban a parvulario, la
que se sabía de memoria cada segundo de su vida. Sandra, la que ahora no
volvería a ver nunca más.
-¿Co…cómo lo sabes? –Sam sentía
que el mundo se iba derribando poco a poco y que ella no podía hacer nada para
impedirlo.
-Fue ella quien me lo dijo
–durante media hora Lucas le contó a Sam lo que su amiga le contó: sus padres estaban
peor de esa extraña enfermedad que tenían y decía que no los podía abandonar
ahora. Se quedaría ahí hasta que se curaran o hasta que no le quedara más
remedio que volver…
Ahora Sam sí que se sentía sola
de verdad. Todos estos meses anteriores había tratado de ocultarlo pero ya no
podía más. Sonreír a pesar de estar muriéndose por dentro era uno de sus
pasatiempos favoritos en esos días tan malos. Ahora tan sólo era un estúpido juego
más que no solucionaba nada.
-Lucas me tengo que ir –dijo mientras
una tímida lágrima amenazaba con caer.
-Sam no –le dijo sujetándole de
la mano para que se volviera a sentar-. Tú me dijiste que los buenos momentos
siempre superan a los malos. Ahora lo que tienes que hacer es intentar vivir
unos buenos días para que este quede borrado por esa felicidad. Tal y como tú
me dijiste…
-¿Pero es que no lo ves, Lucas? ¡Sandra
no volverá, ya no sé qué hacer con mi padre y encima estoy en el límite de
perder a mis amigos! Ya me he cansado de jugar al juego de que todo está bien.
Nadie me necesita… -dijo Sam en un susurro.
-Sí, yo te necesito –susurró Lucas
atrayéndola hacia él-. Sam no te mereces nada de esto –y, sujetándola por la
barbilla, la atrajo a sus labios.
Sam se quedó estupefacta. Ella lo
quería pero no tenía ni idea de que él a ella también. Quizá la persona que
menos lo demuestra es quien más te quiere y te necesita pensó Sam mientras sus
labios se separaban y sus mejillas se sonrosaban.
''Yo creo que puedes enamorarte de quien quieras sólo si llegas a ver la parte de él/ella que nadie más puede ver.'' (Como le pasa a Lucas con Sam:)
*Laura.


