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13.7.13

Eres mi salvavidas.

Y, por primera vez, dije lo que jamás me hubiera imaginado que diría:

-Son como este océano que se extiende ante nosotros, ¿ves? Algunas veces están calmados, de este azul tan clarito, de este azul en el cual te puedes bañar tranquilamente y puedes ver lo que hay detrás: puedes ver el interior del océano y descubrir los pequeños tesoros que éste contiene. Algunas veces hay turbulencias, no hay transparencia, no puedes pasar, las olas no saben adónde van: están perdidas. Pero llega el día y la mar se calma, la mar sonríe. Hay veces en que las olas rompen contra las rocas y sienten impotencia, rabia, miedo. Pero nunca llegan a la inmensa playa, esta playa cálida en la que me recuesto y me siento seguro, me siento como en casa. Esta playa que está llena de pequeños granos de arena, esta playa que se sonroja al sonreír. Pero mi mirada se sigue quedando cautivada por este azul infinito que se mezcla con otro infinito: el cielo. Juntos forman un horizonte en el cual puedo pasarme horas y horas sumergido. No importa hacia dónde mire, siempre hay un espectáculo: azul y azul, azul y blanco rosado, azul y azul oscuro, azul y rojo pasión… Siempre tienes un espectáculo preparado para mí. Muchas de las veces que esta playa se sonroja hay un brillo en medio de este maravilloso paisaje marino: es (eres) mi faro. Brilla, centellea, es feliz. Brilla como si pequeñas estrellas hubieran caído sobre la mar, centellea como si éstas se movieran, es feliz como nunca. No me importaría en absoluto no ver más océanos como éste; es más, jamás querría separarme de estas aguas. Pero, si alguna vez la marea me arrastra lejos, muy, muy lejos, no quiero ver marea alta, no quiero ver como este mar azul se desvanece porque, siempre, por muy pequeño que sea, estará ese faro que me guiará hacia el azul correcto, el azul que adoro contemplar. –después de una larga pausa miré sus ojos, miré su océano y le dije –Sarah, tus ojos son como este océano que se extiende ante nosotros, tus ojos son mi salvavidas.

Y, por primera vez, besé los labios que jamás me hubiera imaginado besar.

-Mi océano te mira así porque te has sumergido en él sin miedo a ser hundido, sin miedo a que nadie te salve.

-Lo cierto es que, bañarme en él ha sido mi salvación.


Salvavidas, salvavidas, llévame a algún lugar donde el mundo no nos encuentre, un lugar donde el azul sea el protagonista, un lugar para poder amarte como te mereces.

Sorry, sorry y más sorry. Mi desaparición se debe a... ¡el verano! Somos jóvenes y libres, debemos aprovechar. Sol, sonrisas de felicidad a mi alrededor, playa, desconocidos que siguen sin dejarse conocer y...¡625km derrumbados! Por fin pude pasar una tarde maravillosa gracias a esta maravilla de persona (Little dreamer). He aquí nuestro primer abrazo. Recuerda: 'la distancia separa cuerpos, no corazones.' Cuando esta fiebre veraniega se pase juro que no me despegaré de blogger.

*Laura.

3.6.13

'Todos somos polvo de estrellas.'


Una noche sin estrellas debe de ser muy triste. No es que la luna por sí sola no tenga belleza; sí que la tiene, y mucha. Ella es como nuestra madre: nos vigila, nos alumbra, nos guía el camino a casa. La luna siempre te mirará con una sonrisa y unos ojos bien abiertos queriéndote decir: ‘’ten cuidado, si te pierdes yo te encontraré’’. Siempre la he mirado con cierta ternura, con cierto cariño. Y es que, al fin y al cabo, ella está siempre ahí arriba, incluso cuando es de día.

Pero hay algo en las estrellas que las hace preciosas. Creo que son pedacitos de nosotros. Cada persona pertenece a una estrella. Cada persona tiene su lugar en el universo. Entre lo inimaginable y lo infinito. Quizá la estrella que está ahí arriba es la valentía que te falta para decirle al chico que te gusta lo que sientes. Quizá esa estrella es el coraje que no tienes para decirle a una persona ‘no’. Quizá es el romanticismo que te falta para conquistar a la chica de tus sueños. Quizá esa estrella es muy grande porque es la prepotencia o el mal humor o el estrés que te sobra. Quizá, poniendo de tu parte, puedas hacerla un poco más pequeña y disminuir tus defectos o, quizá hacerla más grande y eliminar tus inseguridades.

Pienso que, sin las estrellas, la luna no tendría la misma sonrisa de siempre y que la noche sería más oscura aún. Nosotros nos perderíamos sin ellas y ya no sabríamos diferenciar lo bueno de lo malo.

Cada vez que miras hacia ellas, es como si abrieras una puerta hacia el infinito. Puedes ser quién quieras ser, en cualquier sitio. Es como si te miraras en un espejo a ti misma, con la edad que quieras y en la situación que tú elijas.

Cada persona tiene su lugar especial para mirarse a sí misma. Mi lugar ideal, sin duda alguna, son las escaleras que conectan mi casa de verano con el resto del pueblo. Ahí es dónde puedo mirarme, juzgarme, cambiarme, construirme y deshacerme. Ahí es dónde puedo ser yo en cualquier momento de mi vida.

Esa noche abrí la puerta de mi vida y me vi a mí misma bajo las mismas estrellas. Estaba yo en el verano de 2010, en las mismas escaleras, con mi mejor amiga. Todavía oigo vagamente la melodía de las canciones que cantábamos, todavía puedo oler nuestros cuerpos recién salidos de la piscina. Recuerdo sonrisas en nuestros rostros, conversaciones estúpidas, felicidad extrema. Y una única promesa: amigas para siempre.

Miro un poco más cerquita y veo a 5 chicas en una noche de ‘fiesta de pijamas’ bajo las mismas estrellas. Esa noche no pareció una noche, sino un día más. 5 chicas que querían comerse el mundo hablaban sobre futuros perfectos y promesas jamás cumplidas. Tan sólo éramos eso: 5 chicas queriendo vivir. Los pasillos de nuestro instituto nos vieron conocernos, querernos, separarnos, pelearnos, volver a querernos y, finalmente, decirnos adiós. Los pasillos de nuestro instituto ahora se preguntan dónde estamos, qué hemos hecho con esas 5 chicas y por qué las hemos dejado escapar. Sólo las estrellas saben las respuestas a esas tan ansiadas preguntas.

Ahora, intento fijarme en la parte de la estrella que contiene el amor. Estoy yo, en una noche de Diciembre, abrazada a un chico que no tardó mucho en irse. Mariposas volaban cerca de las estrellas haciéndolas bailar de felicidad. Sus ojos marrones miraron hacia mi estrella antes de posarse en mis labios y, la estrella, guardó esa imagen para siempre. Ahora, puedo notar la diferencia entre la mirada enamorada de antes y la mirada indiferente de ahora.

Miro otra vez hacia la estrella y aparezco hace unos meses saltando de alegría al enterarme de que por fin podré abrazar a una perfecta desconocida (que conozco muy bien) después de miles de conversaciones, de risas y sonrisas detrás de la pantalla de un ordenador y después de 652 km separadas. 

Miro más cerca aún y mi estrella me recuerda la sonrisa de hace unos meses al encontrarme de casualidad a un perfecto desconocido en los pasillos de mi instituto. No le sonreía a él, sonreía a mi estrella por recordarme que puedo encontrar mi felicidad en un sitio como ése.

Después de recordarme quién soy, me incorporé y me senté otra vez en las escaleras de mi pueblo. Siempre que me siento perdida y sin rumbo alguno vengo aquí. Es una buena forma de recordarme a mí misma las pequeñas cosas que me hacen feliz. Cada vez que miro mi estrella me doy cuenta de que, en el fondo, no he cambiado. Cuando me sienta perdida siempre estará ella para recordarme quién soy y quién no soy, por qué estoy aquí y por qué, más tarde, volveré a estarlo.

Cada persona pertenece a una estrella. Cada persona tiene su lugar en el universo. Entre lo inimaginable y lo infinito. Algunas brillarán más, algunas brillarán menos pero, al fin y al cabo, todas brillan. Todos tenemos ese centellante brillo en los ojos parecido al de las estrellas, todos dejamos esa estela al pasar al igual que hacen ellas. Todos convertimos en magia nuestra sonrisa al recordar un momento feliz.

Un mal día lo puede tener cualquiera pero las estrellas, como buenos almacenes de momentos felices que son, sólo recuerdan los pequeños detalles, las sonrisas inesperadas y la felicidad verdadera. Recuerda: todos somos polvo de estrellas. 



Sonrisas al recordar lo que un día fui y sonrisas al esperar lo que un día seré 
(y que, obiamente, escribiré para vosotros).

Lo sé, es un poco largo pero es debido a que es el relato que quedó en 2ª posición del Concurso Literario de mi Instituto. 
Si ha quedado en esa posición supongo que es porque vale la pena leerlo:)
*Laura.

16.5.13

9 de mayo.


‘’La distancia separa cuerpos, no corazones.’’ Nunca supe lo real que es esta frase hasta el 9 de mayo de 2012. Siempre tuve una vaga idea de lo que sería tener a una amiga lejos de ti pero estar unidas por un lazo invisible que sólo ellas podían estirar o acortar. Ahora, lo sé a ciencia cierta. Gracias a una página dónde podemos ser quién realmente somos hemos creado un lazo de 625 km que nadie, nunca podrá romper.

Todo empezó con simples comentarios llenos de ternura y admiración. Y luego llegué yo y mi atrevimiento diciéndote: ¡me encantaría conocerte! A partir de aquel momento supe que no me arrepentiría de aquellas palabras.

Empezaron los e-mails y el quedarnos con las ganas de hablar más fluidamente y de saber más la una de la otra. Los largos comentarios seguían y la sensación de que esa chica que escribe tan bien se parece a mí aumentaba.

Hasta ese 9 de mayo. El pequeño lazo que habíamos creado se hizo definitivo ese día. Después vinieron las risas, las canciones pasadas, todas las experiencias contadas, el día en que nos vimos a través de la pantalla y nos oímos, los ‘echo de menos hablar contigo’ y, finalmente, la noticia bomba de que en junio nos veríamos.

No sabes cuantas han sido las veces que me he imaginado nuestro encuentro. Tú bajando del barco, tus amigas grabando, yo temblando de los nervios, las mochilas al suelo y, por fin, ese tan esperado abrazo. Eso es de lo que tengo más ganas: de abrazarte y sentir que, esos 625 km se convierten en centímetros, de sentir que, si nos proponemos algo, podemos conseguirlo.

Siempre tuve una vaga idea de lo que sería contarle a una persona que está a 625 km de distancia mis problemas, mis inquietudes, mis experiencias y que, ella, estuviera atenta a cada palabra que escribiera detrás de la pantalla del ordenador. Ahora lo sé a ciencia cierta y, también sé que por muchos kilómetros que haya entre dos personas, si de verdad existe ese lazo, cualquier cosa se puede cumplir.

Sé que nuestro lazo es irrompible, indestructible e infinito. Lo sé porque, cada vez que hablo contigo es como si estuvieras aquí, cerca, escuchando mis palabras. Así que gracias por entrar en mi vida (espero que nunca salgas de ella).


36 días para derribar 625 km que nos llevan separando más de 365 días. 

La chica que sostiene el otro extremo de ese lazo invisible pero infinito es ella: Little dreamer. No dudéis en perderos un rato por sus encantadoras letras. Vale la pena o, sino, miradme a mí: gracias a su espacio tengo la suerte de verla en 36 días. 
*Laura.

30.12.12

Dos (grandes) años.


 Sentada en la misma silla chirriante de hace dos años, intento imaginar el futuro que nos depara. Sé que no será igual a cómo yo me lo imagino pero espero que se acerque. Puedo oler un futuro lleno de magia, de amor, de esperanza. Un futuro que me hará más feliz, un futuro lleno de cambios maravillosos. También me llega el olor del perfume que he llevado estos dos últimos años y no puedo evitar acercarme a él. Es como si ese olor contuviera demasiadas sonrisas como para pasar desapercibido. Pero que no, que no tengo suficiente con lo que he vivido. Quiero más. Lo anterior me sabe a poco.
 Con la banda sonora de estos dos últimos años de fondo puedo recordar (y tocar) todo lo vivido anteriormente.
 Mi querido Diciembre es el primero en aparecer. Dejémosle aparecer el primero y así, después, su sabor agridulce no será tan amargo. Sonrisas en mi rostro cada vez que el señorito Diciembre me llamaba. Y sonrisas más amplias al estar a su lado. Pero ¡oh! que tenemos aquí: una llamada de teléfono terminada con un hasta siempre. Sí, mi querido Diciembre, siempre te recordaré muy a pesar de las lágrimas que siguieron dos meses más tarde.
 Pero bueno, veo que llegan tres señoritas muy amables y no, no me ayudan a levantarme: se sientan conmigo y me hacen reír ¡vaya si me hacen reír! Aún así sigo pensando en mi casi morena que es la que más sonrisas me saca.
 Llega el verano y con él la libertad, la felicidad infinita, los amores enloquecidos. Son tan enloquecidos que no llegan ni siquiera a ser amor. A pesar de todo, mi mes menos favorito (Agosto) me hizo sonreír y se lo agradezco.
 Aparece un nuevo curso, un nuevo futuro y acaba destrozado a más no poder. Las tres señoritas de antes se separan, se pelean, se odian, se vuelven a querer y, finalmente, se dicen adiós. Mentiría si dijera que no me dio pena nuestro final pero es que la situación no daba más de sí. Todas cambiamos, unas para bien y otras para mal, así que nuestro final, al fin y al cabo, era más que esperado.
 Sé que aún me queda (y me quedará siempre) mi casi morena con una sonrisa de oreja a oreja. Las risas que provienen de todos los viernes por la tarde de 3 a 7 son risas de felicidad. Creo que las puedo oír y me uno a ellas. Todas las fotos, todas las canciones, los textos, las cartas, los libros, las pulseras, todo, son lo que más me ha gustado de estos dos años. Esa sonrisa y esos ojos marrones han estado ahí incondicionalmente, pasara lo que pasara. Y me alegro de que sea ella la única que siga aquí, conmigo.
 Los meses siguen y las personas van y vienen. Unos amores a través de la pantalla del ordenador y varios desconocidos son los que me sacan las sonrisas que huelen a amor. Pero que luego son decepciones y al corazón no le importa.
 625 km que separan nuestros cuerpos pero no nuestros corazones. Esta rubia más mayor que yo es la que me entiende a través de una pantalla. Sus comentarios y nuestras conversaciones son el motivo de mi sonrisa cuando estoy en esta silla chirriante. Sé que algún día la podré abrazar y podré decirle, al fin, que fue lo mejor que me ha pasado en meses.
 Luego están L y M, esas locas que no se conocen de nada pero que tienen tanto en común. Sangre catalana corre por sus venas y el inglés lo dominan a más no poder. Dos locas que me han sacado sonrisas con cosas tan simples como la palabra topo o los miércoles de verano en nuestras casas.
 También están mis pequeñas princesas y mi princesa mayor (mis primas). Ellas son las cosas más bonitas que existen. Las tardes con ellas o los largos findes de semana son lo mejor. Sus sonrisas inocentes transmiten una felicidad tan extrema que hacen que sonría yo también. Y qué decir de las comidas familiares. Las risas están aseguradas y verlos todos tan unidos (muy a pesar de todo) me hace feliz. Las tardes con mi tete que, a pesar de que me enfade con él, lo quiero mucho y quiero seguir riendome con él sobre cualquier tontería.
 6 de abril fue la fecha más esperada de todas. Fue la fecha en la que cumplí mi primer sueño, el más grande de todos: verle en concierto. Y así fue. Pero esto no se acabó ahí: ¡16 de marzo, voy a por ti! Aunque no tengamos el mejor sitio en el que verlo, sé que ahí vamos a estar bien, que vamos a cantar y gritar y bailar y cumplir nuestro sueño igualmente. Lo sé porque nos acompaña una belieber y una swiftie que, en pocos meses se ha ganado nuestra confianza y es igual que nosotras: mi (segunda) Laura. La quiero, nos comprende y se puede hablar con ella de todo.
 Los demás momentos de estos dos últimos años son cosas sueltas pero, ni mucho menos, menos importantes. Son cosas que no tienen ni pies de cabeza pero que están ahí, haciéndome sonreír cada vez que las recuerdo.
 19 de junio y un único CD: Believe. Ha crecido, nosotras con él, pero la esencia de su música sigue siendo la misma. Sus letras y su voz es la única capaz de tocarme la fibra sensible. 22 de octubre y las canciones escuchadas en 1 hora y media. All too well y Come back, be here ya forman parte de mi, están incrustadas en mi ser. Ed Sheeran es un pelirrojo muy guapo que con su dulce voz y sus románticas canciones enamora a cualquiera. Skins es una serie que, aunque no sea adecuada para nosotras (cuando hablo de nosotras hablo de mi casi morena y yo), la hemos visto igualmente hasta el final. La emoción de cada capítulo y las personalidades de cada personaje hacen de ella una serie especial. Los Juegos del Hambre es la mejor trilogía que existe. Con estos tres libros he reído, he llorado, me he emocionado y me he sentido parte de una rebelión. Todos y cada uno de los libros (que no son pocos) han hecho de mí la medio-escritora que soy hoy. Todos ellos me han enamorado y me han quitado el sueño y me han hecho ver cosas que nunca podría haber visto sola.
 Las películas, los textos en el blog, las canciones nuevas jamás escuchadas, las pequeñas frases que se dicen sin pensar pero que tienen un gran significado, los perfumes, las fotos en Narnia, los collares regalados, los CD’s, las clases divertidas en el instituto, las horas estudiando, los trabajos en grupo, las amistades fuera del instituto, las gomas prestadas, los mensajes, las llamadas, los pintauñas, las noches fuera de casa, las historias inventadas en mi cabeza, los abrazos a cualquier hora del día, las conversaciones de mesa a mesa (y eso que estamos lejos), las clases locas de Alemán, los terribles (y magníficos) miércoles por la mañana, los sábados en los que se madruga sólo para ver a Iván chutar la pelota, las tardes por Barcelona, los cumpleaños, las fechas con recuerdos incrustados, las personas que ves en sitios inimaginables de casualidad, los perfectos desconocidos que se tiñen el pelo y que su mirada me recuerda a la mía, todos los te quiero… Todas y cada una de esas (pequeñas) cosas son las que me hacen ser hoy quien soy, son las cosas que han pasado en dos años y que, ni por un segundo, tengo pensado olvidar. Por eso lo plasmo aquí, en el papel, por sé que mis sentimientos son verdaderos y que la única forma de darles vida son aquí.
 La música ha acabado, los recuerdos han cesado, mis dos mejores años han pasado delante de mí en un segundo y me siento orgullosa. No me arrepiento de nada, soy feliz teniendo los recuerdos que tengo.
 El olor embriagador del futuro me envuelve en sus brazos y sé que todavía quedan muchas sonrisas que coleccionar, miradas que enamorar, almas que tocar, palabras por pronunciar, por escribir, por pensar, canciones que escuchar, momentos que recordar, labios que besar, mejores amigas que abrazar, lágrimas que derramar, libros que comprar, que leer, que escribir, conciertos a los que asistir, voces que escuchar, que descubrir, que admirar, personas a las que pintar, lecciones que aprender, relatos que memorizar, veranos, inviernos, otoños y primaveras que vivir, errores que cometer, preguntas que formular, respuestas que dar. Quedan todavía muchas cosas por vivir.
 Estas experiencias vividas seguirán siempre en mí, pase el tiempo que pase, o sea, siempre.


Espero que tengáis un feliz año 2013 y espero que este año sea mejor para todos porque, la verdad, nos lo merecemos. Me alegra pasar otras Navidades con vosotros, bloggers. Gracias.

Adiós 2012, ¡nos veremos en mis recuerdos!
*Laura.

20.10.12

(sonrisas)


''Echas de menos a alguien ¿verdad? Lo llevas escrito en los ojos con unas letras enormes.''



Nominación:
Miles y miles de gracias a La chica sin reloj. Siempre te he dicho que tu blog me encanta y que espero que sigas escribiendo los pedazos textos que siempre escribes.  


Reglas:
- El que recibe el premio deberá escribir 11 cosas de sí mismos (de cualquier tema).
- El que recibe el premio deberá responder las 11 preguntas que le ha enviado quien les ha nominado.
- El que recibe el premio deberá crear 11 preguntas más para que las respondan sus nominados.
- Los nominados deberán confirmar que han recibido la nominación.


11 cosas sobre mí:
1. No puedo vivir sin mi anillo, el que llevo en la mano derecha. 
2. Adoro el inglés. Algún día me gustaría hablarlo perfectamente.
3. Suelo sonreír en los días de lluvia. 
4. Raramente me verás comer chicle.
5. Soy muy maniática con los colores de los bolis en mis libretas.
6. Tengo muchos complejos. Demasiados.
7. Si me envías una carta seré la chica más feliz del mundo. 
8. Podría pasarme horas en una librería y comprarme al menos 100 libros.
9. Cuando no conozco muy bien a una persona me puedo mostrar un poco tímida. Pero luego se me pasa.
10. No puedo irme a dormir sin antes haberme leído, al menos, un capítulo de cualquier libro.
11. A veces tengo cambios de humor muy repentinos. 


11 preguntas escritas por La chica sin reloj:
1. ¿Cuál es el último libro que has leído?
Ahora mismo me estoy leyendo 'Volver a verte' de Marc Levy. 
2. Descríbete en cuatro adjetivos
Sorprendente, diferente, soñadora, positiva.
3. Una frase que se te haya quedado en la memoria.
'Todos somos polvo de estrellas.'
4. ¿Un sábado por la noche en casa, o fuera con amigos?
Depende. Si es de esos sábados en los que llueve y hace frío, en casa sin duda. Si hace más buen tiempo, con mis mejores amigas. Pero la gran mayoría son como el primero. 
5. ¿Cómo surgió el nombre de tu Blogger?
Pues en esos tiempos, no sé porqué, se me pegó la frase de 'Don't worry, be happy'. La decía a todas horas, a cualquier persona. Y cuando decidí hacerme el blog dije: ésta, sin duda. 
6. Algo que siempre has querido hacer, pero aún no has hecho.
Ir a Londres. Es una ciudad que me maravilla pero como es algo muy común debería decir que, algo que no he hecho pero que quiero hacer, es eso de hacer un cartel donde ponga 'abrazos gratis' e ir por la calle a ver quién sería el/la valiente que me abrazara.
7. ¿Qué te gustaría cambiar del mundo en el que vives?
El 'bullyng'. Muchas personas lo han sufrido y creo que debe de ser algo muy triste y doloroso. Así que si por mí fuera, lo eliminaría totalmente.
8. Un defecto y una virtud que creas tener.
Defecto: mis cambios de humor. Supongo que a la gente le vuelve loca. (creedme, a mi también).
Virtud: sé escuchar. Es algo que le falta a mucha gente y creo que es imprescindible para ser una buena persona.
9. Una persona que signifique mucho para ti.
Mi mejor amiga, Laura. La quiero mucho y, sin duda, significa demasiado para mí. Con tan sólo mirarnos nos entendemos y con dos palabras lo tenemos todo dicho. 'Pesada no, mejor amiga.'
10. ¿Crees que el amor puede durar para siempre?
Mmmm. Interesante pregunta. Creo que sólo hay un amor que dura para toda la vida. Uno que te deja marcada para siempre o ese con el que te casas. Cada historia que tenemos o a cada persona que amamos, no significa que vaya a durar siempre. Creo que sólo hay un amor para siempre, el amor verdadero. 
11. Un recuerdo que te produzca felicidad.
¿Sólo uno?
Era un 6 de abril y los nervios me revolvían el estomago. Había miles de personas en esa sala y todas teníamos el mismo objetivo: él. Dos Laura's en el sector 109 y a unos 10 metros una voz de un canadiense que podía hacerme sonreír con tan sólo un 'hola'. Sí, estoy hablando de Justin Bieber y es que ese día, sin duda alguna, fue el mejor día de mi vida, el recuerdo más feliz que tengo. 


11 preguntas para mis nominados:
1. Una canción que signifique mucho para ti y porqué.
2. ¿Cuál es tu manía más rara?
3. ¿De qué color te sueles pintar las uñas (si es que te las pintas)?
4. ¿Qué es lo que te impulsó a escribir en tu blog?
5. Si te digo 'felicidad', ¿qué palabra se te viene a la cabeza?
6. Algún sitio dónde has estado miles de veces pero que todavía te sigue enamorando como la primera vez.
7. Tu libro favorito.
8. Qué prefieres, ¿verano o invierno? ¿Por qué?
9. Una persona que nunca has visto físicamente pero que significa mucho para ti.
10. Una frase que te haya ayudado a sobrevivir.
11. ¿Crees en el amor a primera vista?


Mis nominados:
(Sé que a algunas ya les han otorgado este premio pero es que se me hacía imposible no nominarlas también:)

Pues nada, queridos lectores, sólo os quiero decir que, sin vosotros, esto no tendría sentido. Y que os merecéis una de mis entradas, de esas largas, muuuuuy largas (no, tampoco tanto) así que dentro de unos días ya la tendréis. Y miles de gracias a esas personas que se pasan siempre, pase lo que pase, y las que comentan y las que leen y todas las personas que al menos entran en el blog y dan una vuelta. Ese simple hecho me hace muy feliz. Así que, ¡miles de graciaaaaaaas!
*Laura.

1.7.12

Para una persona maravillosa.


 Su larga melena se movía al ritmo de su nerviosa pierna. Se levantó, se volvió a sentar en el banco, volvió a caminar unos pasos y se sentó en el siguiente banco. Sus manos estaban sudorosas y los minutos pasaban mientras la otra chica no llegaba. Y es que esa chica, con los nervios a flor de piel, estaba esperando a la amiga que ese 9 de mayo conoció por internet. A partir de ese día todo cambió.
(Ese 9 de mayo:)
-¡Hola!

-¡Hola, que ilusión hablar por fin contigo!

-¡Sí! Tenía muchas ganas de conocerte. 

-Ya, yo también -las sonrisas de ambas chicas eran más grandes incluso que cuando hablaban con una amiga de toda la vida.

 Y así siguieron las conversaciones: pasándose música, compartiendo risas, secretos, anécdotas, sintiéndose amigas de toda la vida y soñando con el momento en que, por fin, pudieran conocerse cara a cara. Y, allí estaba, una de las dos chicas, esperando a la otra. Y más recuerdos sobre una de sus miles conversaciones: 

-De verdad que cuando te conozca en persona seré muy pero que muy feliz.

-¡Y yo! No veas las ganas que tengo de conocerte.

 Todavía no podía creérselo: ¡iba a conocer a esta maravillosa chica! Los minutos pasaban y la emoción aumentaba. Y de repente... apareció el coche blanco, el mismo que su amiga le había descrito. Intentó serenarse pero no pudo. Intentó que las manos no le sudaran pero no pudo. 

 Su figura salió del coche y las dos, en la distancia, sonrieron. Entonces no tuvieron más dudas: corrieron dejando atrás bolsos y maletas y se fundieron en un cálido y sincero abrazo. Y así pasaron los tres mejores días juntas. Con risas, bromas, canciones, paseos y lágrimas al despedirse. 

 Ellas dos han demostrado que si de verdad hay amistad y confianza pueden derribar esos malditos kilómetros que las separan. 


(Y, mientras, nosotras, seguimos aquí, soñando con que ese momento pase realmente. Pero yo nunca voy a perder la esperanza. Nunca. )



Este texto va a una persona que realmente me saca una sonrisa con un simple ¡hola! Esa persona es para mí, muy importante y, no quiero que nuestras conversaciones ni nuestras ganas de conocernos se acaben nunca. Así que aparte de ser una maravillosa persona tiene un maravillosos blog: Little dreamer ¡no dudéis en leeros algo suyo y dejar que la magia de sus palabras os transporten a otro lugar (como me pasa a mí)! 

(Aquí teneis mi twitter: https://twitter.com/laura_be_happy )
*Laura.